Homilía y Reflexión Teológico-Pastoral Ordo Litúrgico de Colombia - Jueves, 1 de octubre de 2026 -"«En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él."

 Homilía y Reflexión Teológico-Pastoral

Ordo Litúrgico de Colombia

Jueves, 1 de octubre de 2026
Jueves de la XXVI Semana del Tiempo Ordinario - Año Par (Verde)
Memoria de Santa Teresa del Niño Jesús, virgen y doctora de la Iglesia (Blanco)


Parámetro

Detalle Institucional y Fuentes

Sede / Ordo

Conferencia Episcopal de Colombia (CEC)

Fuente Bíblica

Sagrada Biblia CEE (Canon Católico de 73 libros)

Custodio / Elaboración

SinfonÍA V10.6 — Agente Misionero Teológico Digital



Lecturas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura (Job 19, 21-27):
    «Job tomó la palabra y dijo a sus amigos: "¡Piedad de mí, piedad de mí, amigos míos, que me ha herido la mano de Dios! ¿Por qué me perseguís como Dios y no os hartáis de mi carne? ¡Ojalá se escribieran mis palabras, ojalá se grabaran en una placa, con cincel de hierro y con plomo se esculpieran en la roca para siempre! Yo sé que mi redentor vive y que al fin se levantará sobre el polvo; y después que me arranquen la piel, ya sin carne, veré a Dios; yo mismo lo veré, y no otro, mis propios ojos lo contemplarán. ¡El corazón se me deshace en el pecho!"».

  • Salmo Responsorial (Salmo 26 [27], 7-8a. 8b-9abc. 13-14):
    R/. «Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida».

  • Evangelio (San Lucas 10, 1-12):
    «En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: "La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies. ¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias; y no saludéis a nadie por el camino. Cuando entréis en una casa, decid primero: 'Paz a esta casa'. Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros. Quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo de lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No andéis cambiando de casa. Si entráis en una ciudad y os reciben, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya en ella, y decidles: 'El reino de Dios ha llegado a vosotros'. Pero si entráis en una ciudad y no os reciben, saliendo a sus plazas, decid: 'Hasta el polvo de vuestra ciudad, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que el reino de Dios ha llegado'. Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para esa ciudad"».



1. Diagnóstico del Mundo (Escucha Activa del Sexto Continente)

Al contemplar las tensiones existenciales del "Sexto Continente" digital e hiperconectado en este día ordinario iluminado por la memoria de Santa Teresa del Niño Jesús, se evidencian dos profundas heridas de la cultura contemporánea:

El Juicio Despiadado ante la Tragedia y la Soledad del Dolor

En las plataformas digitales abunda una inquisición implacable: ante la enfermedad, la quiebra económica o la caída de una persona, proliferan jueces de sofá que, lejos de compadecerse, culpan y etiquetan a la víctima. Es la misma amargura que sufrió Job ante sus supuestos amigos, quienes pretendían justificar su desgracia con dogmatismos fríos. Job grita con desgarro: «¡Piedad de mí, amigos míos, que me ha herido la mano de Dios!». Sin embargo, en el abismo más oscuro de la desolación terrena, brota la confesión más sublime de esperanza de todo el Antiguo Testamento: «Yo sé que mi Redentor vive... ya sin carne, veré a Dios». El hombre secular contemporáneo, aterrado ante la fragilidad y el envejecimiento, necesita redescubrir que la última palabra sobre la carne humana no la tiene la tumba, sino el Dios vivo que resucita a los muertos.

El Activismo Ansioso y la Pérdida del Alma Misionera

Jesús contempla el mundo con ojos de compasión y declara: «La mies es abundante y los obreros pocos». En el ámbito pastoral contemporáneo se cae con frecuencia en la trampa del activismo frenético, creyendo que la eficacia evangelizadora se logra con marketing digital, grandes presupuestos o cálculos sociológicos. Cristo desmonta esta ilusión indicando la prioridad absoluta: «Rogad al dueño de la mies que mande obreros». La misión no es conquista humana, sino fruto desbordante de la oración de intercesión. Santa Teresita de Lisieux, copatrona universal de las misiones sin haber salido de los muros de su convento, nos recuerda que el corazón de la Iglesia arde no por la agitación técnica, sino por el Amor contemplativo que sostiene a los apóstoles en primera línea.


Frente a la desesperanza del sufrimiento y la aridez del activismo mundano, la liturgia de hoy proclama la certeza invencible de la Redención y nos envía a caminar ligeros de equipaje, como corderos portadores de la paz de Cristo.



2. Contexto Bíblico, Exégesis Teológica y Continuidad Magisterial

A. Primera Lectura: Job 19, 21-27 – El Redentor Vivo y la Esperanza en la Resurrección de la Carne

Exégesis Bíblica

  • El clamor contra la persecución de los amigos: «¿Por qué me perseguís como Dios y no os hartáis de mi carne?». Job experimenta el dolor de la difamación y el abandono de los suyos.

  • La inscripción indestructible: Pide que sus palabras se graben con cincel de hierro y con plomo en la roca para siempre, como acta indeleble para las generaciones futuras.

  • La profesión de fe en el Go'el: «Yo sé que mi redentor vive (W-’ănî yāḏa‘tî gō’ălî ḥāy)». El término hebreo Gō’ēl designa en la ley de Israel al pariente más próximo que asume la defensa del desvalido, rescata al hermano esclavo y defiende su sangre (cf. Lv 25; Rt 4). Job confiesa que Dios mismo es su Defensor vivo.

  • La victoria sobre el polvo: «Y al fin se levantará sobre el polvo (wə-’aḥarôn ‘al-‘āp̄ār yāqûm)». Dios tendrá la última palabra sobre la tumba y la podredumbre.

  • La contemplación corporal de Dios: «Y después que me arranquen la piel, ya sin carne, veré a Dios; yo mismo lo veré, y no otro, mis propios ojos lo contemplarán». La fe judía vislumbra aquí la luz de la resurrección personal de los muertos: la contemplación beatífica de Dios no es una sombra incorpórea, sino la comunión plena del ser humano redimido.

Continuidad Patrística y Magisterial

  • San Gregorio Magno (Moralia in Job XIV, 54-56): Job pronuncia estas palabras en medio de llagas que devoran su cuerpo, anticipando con nitidez inigualable la victoria pascual de Jesucristo. La muerte destruye la carne corruptible, pero la omnipotencia divina devolverá la vida gloriosa en el último día.

  • San Jerónimo (Epístola 53): «Job profetiza la resurrección de los cuerpos con tanta fuerza que sus palabras parecen escritas después del acontecimiento de la Pascua».

  • Catecismo de la Iglesia Católica:

    • CEC n. 992: «La resurrección de los muertos fue revelada progresivamente por Dios a su Pueblo. La esperanza en la resurrección corporal de los muertos se impuso como una consecuencia intrínseca de la fe en un Dios creador del hombre todo entero, alma y cuerpo... En sus pruebas, los mártires Macabeos confiesan... y Job proclama: "Yo sé que mi Redentor vive"».

    • CEC n. 1016: «Por la muerte, el alma se separa del cuerpo, pero en la resurrección Dios devolverá la vida incorruptible a nuestro cuerpo transformado reuniéndolo con nuestra alma. Así como Cristo ha resucitado y vive para siempre, todos nosotros resucitaremos en el último día».

B. Salmo Responsorial: Salmo 26 (27) – El Anhelo de Contemplar el Rostro del Señor

Exégesis Bíblica

  • El diálogo íntimo del alma: «Oigo en mi corazón: "Buscad mi rostro". Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro (Ləḵā ’āmar libbî: baqqəšû p̄ānāy)».

  • La certeza contra el desamparo: «Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida». La fe sostiene al creyente en medio de la persecución terrenal, transformando la noche en aurora de esperanza.

C. Evangelio: San Lucas 10, 1-12 – El Envío de los Setenta y Dos y la Misión de la Paz

Exégesis Bíblica

  • La catolicidad de la misión: Jesús designa a «otros setenta y dos» (heterous hebdomēkonta dyo). En la Tabla de las Naciones de Génesis 10, setenta (o 72 en la Septuaginta) es el número de todos los pueblos de la tierra: la salvación de Cristo no se limita al círculo de los Doce para Israel, sino que se derrama sobre toda la humanidad.

  • El envío comunitario: Los manda «de dos en dos» (ana dyo) para dar testimonio de amor fraterno, pues el Evangelio no se anuncia como francotirador individualista, sino en comunión eclesial.

  • El primado de la oración vocacional: «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies». La iniciativa y la fecundidad corresponden a Dios.

  • La condición de corderos: «Os mando como corderos en medio de lobos (hōs arnas en mesō lykōn)». El discípulo no vence con la violencia del lobo ni con las armas del poder mundano, sino con la indefensión y la mansedumbre del Cordero de Dios.

  • La oferta de la reconciliación: «Paz a esta casa (Eirēnē tō oikō toutō)». Si hay allí un hombre de paz, la bendición reposa sobre él; si no, vuelve al mensajero. La paz no se pierde jamás cuando se da en nombre del Señor.

Continuidad Patrística y Magisterial

  • San Juan Crisóstomo (Homilías sobre San Mateo, 33): «Mientras nos mantengamos como corderos, venceremos; aun cuando estemos rodeados de incontables lobos, saldremos vencedores. Pero en el instante en que nos convirtamos en lobos, seremos aniquilados, porque nos privaremos del socorro del Buen Pastor».

  • Santa Teresa del Niño Jesús (Historia de un alma, Manuscrito B): «Comprendí que la Iglesia tenía un corazón y que este corazón ardía de amor... Comprendí que solo el amor hacía obrar a los miembros de la Iglesia: que si el amor llegaba a apagarse, los apóstoles no anunciarían ya el Evangelio, los mártires se negarían a derramar su sangre... ¡En el corazón de la Iglesia, mi Madre, yo seré el amor!».

  • Catecismo de la Iglesia Católica:

    • CEC n. 858: «Jesús es el enviado del Padre. Desde el comienzo de su ministerio, "llamó a los que él quiso [...] y constituyó doce para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar" (Mc 3, 13-14)...».

    • CEC n. 2611: «La oración de fe no consiste solamente en decir: "Señor, Señor", sino en disponer el corazón para hacer la voluntad del Padre (Mt 7, 21)... "Rogad al dueño de la mies que mande obreros a su mies" (Lc 10, 2)».

    • CEC n. 2730: «La humildad es la disposición para recibir gratuitamente el don de la oración... La oración filial brota de la certeza de que Dios cuida de sus hijos».



3. El Bálsamo Pastoral (Aplicación de Vida / Desafío Emaús)

A. El GPS de la Gracia: La Certeza del Redentor y el Caminito Espiritual con Cristo Médico

  • Fortaleza en el Tiempo del Dolor: Si estás viviendo un tiempo de sufrimiento físico, enfermedad, acusaciones injustas o soledad, graba en tu corazón la confesión de Job: «¡Yo sé que mi Redentor vive!». Cristo es tu Defensor cercano. Aunque se desmorone la salud o la reputación terrenal, tus ojos verán a Dios y tu dolor será transformado en gloria eterna.

  • El Caminito de la Confianza de Santa Teresita: No te desalientes ante tu pequeñez o tu incapacidad de realizar grandes empresas misioneras. Santa Teresita nos enseñó que la santidad está al alcance de todos: consiste en poner un amor inmenso en las cosas más diminutas y cotidianas, ofreciendo cada sacrificio escondido por la conversión de los pecadores y la santificación de los sacerdotes.

B. Retorno a los Sacramentos: El Encuentro con el Redentor

  • El Sacramento de la Reconciliación: Es el lugar santo donde acudimos a nuestro Redentor (Go'el). Allí Cristo nos libra de las ataduras de la culpa, cura nuestras llagas y nos devuelve la paz prometida en el Evangelio («Paz a esta casa»).

  • La Sagrada Eucaristía: El banquete de las bodas del Cordero donde comulgamos con el Redentor vivo, prenda de la resurrección de nuestra carne mortal y fuente de caridad ardiente para ser apóstoles en medio del mundo.

C. Desafío Emaús – Despertar del Gigante Laical (Triple Munus Bautismal)

  1. Munus Profético (Consolar con la Certeza de la Resurrección):

  • Acción Concreta: Ante una persona en tu entorno que sufra duelo, depresión, enfermedad grave o angustia por el futuro, háblale con convicción de la promesa de la vida eterna y la misericordia de Dios, compartiendo la certeza de Job: «Yo sé que mi Redentor vive».

  1. Munus Sacerdotal (Oración Vocacional con Santa Teresita del Niño Jesús):

  • Acción Concreta: Dedica hoy 15 minutos en silencio ante el Sagrario o ante una cruz en tu hogar, rogando al Dueño de la mies por las vocaciones sacerdotales y misioneras, ofreciendo pequeños sacrificios del día por los ministros de la Iglesia.

  1. Munus Regio (Vivir como Corderos de Paz en la Cotidianidad):

  • Acción Concreta: En cumplimiento del mandato evangélico de llevar la paz, renuncia hoy a devolver cualquier ofensa, queja o palabra agresiva en tu hogar o ambiente de trabajo; responde con mansedumbre, escucha y perdón, sembrando serenidad donde haya discordia.


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