Cuando la Barca se Llena de Agua
La crisis no es la ausencia de Dios, sino el colapso de nuestras seguridades creadas para que la fe deje de ser una idea abstracta o un refugio emocional y se convierta en lo que verdaderamente es: una virtud teologal , adhesión libre de la voluntad a una Persona viva. 1. El Diagnóstico Existencial: Cuando la Barca se Llena de Agua En el trance de la crisis —la enfermedad repentina, la pérdida, el desierto vocacional o la fractura familiar— la primera tentación es el reproche de los apóstoles en el lago de Genesaret : «Maestro, ¿no te importa que perezcamos?» (Mc 4, 38). La experiencia del dolor confronta dos grandes deformaciones de la vida espiritual: La fe transaccional o pelagiana : La idea inconsciente de que la rectitud moral o el fervor religioso obligan a Dios a garantizar una existencia sin cruces. La fe meramente sensitiva: Identificar la presencia del Señor con el consuelo sensible, la paz emocional o el bienestar psicológico. Cuando sobreviene la tormenta y Dio...