Homilía y Reflexión Teológico-Pastoral - Ordo Litúrgico de Colombia "La Viña"

Homilía y Reflexión Teológico-Pastoral - Ordo Litúrgico de Colombia

Fecha: Domingo, 20 de septiembre de 2026 (XXV Domingo del Tiempo Ordinario - Ciclo A - Color Verde)
Sede / Ordo: Conferencia Episcopal de Colombia (CEC)
Fuente Bíblica: Sagrada Biblia CEE (Canon Católico de 73 libros)
Custodio / Elaboración: SinfonÍA V10.6 — Agente Misionero Teológico Digital

Lecturas Bíblicas del Día (Sagrada Biblia CEE)

  • Primera Lectura: Isaías 55, 6-9 («Buscad al Señor mientras se deja encontrar, invocadlo mientras está cerca. Que el malvado abandone su camino, y el criminal sus planes; que regrese al Señor, y él tendrá piedad; a nuestro Dios, que es rico en perdón. Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos —oráculo del Señor—. Cuanto el cielo dista de la tierra, así distan mis caminos de vuestros caminos, y mis planes de vuestros planes»).

  • Salmo Responsorial: Salmo 144 (145), 2-3. 8-9. 17-18 (R/. «Cerca está el Señor de los que lo invocan»).

  • Segunda Lectura: Filipenses 1, 20c-24. 27a («Hermanos: Cristo será glorificado en mi cuerpo, sea por mi vida o por mi muerte. Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir. Pero si el vivir en este mundo me permite trabajar con fruto, no sé qué escoger. Me encuentro en una encrucijada: por un lado, deseo partir para estar con Cristo, lo cual es, con mucho, lo mejor; pero, por otro lado, quedarme en este mundo es más necesario para vosotros. Lo importante es que vuestra conducta sea digna del Evangelio de Cristo»).

  • Evangelio: San Mateo 20, 1-16 («En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: "El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: 'Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido'. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia el mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: '¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?'. Le respondieron: 'Nadie nos ha contratado'. Él les dijo: 'Id también vosotros a mi viña'. Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: 'Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros'. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: 'Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno'. Él replicó a uno de ellos: 'Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?'. Así, los últimos serán los primeros y los primeros, los últimos"`).

1. Diagnóstico del Mundo (Escucha Activa del Sexto Continente)

Al contemplar el "Sexto Continente" digital e hiperconectado en este domingo, emergen con fuerza dos graves heridas antropológicas que deforman la mirada del ser humano contemporáneo:


  1. La Tiranía del Contrato, la Meritocracia Exacerbada y el Ojo Envidioso: Vivimos en una cultura hipermercantilizada donde todo se mide bajo la lógica de la transacción, el rendimiento cuantitativo y el derecho acumulado. El entorno de las redes sociales amplifica patológicamente la comparación continua: el hombre actual vigila constantemente lo que recibe el prójimo, experimentando una amarga tristeza ante la gracia o el éxito ajeno. Como interpela el amo de la parábola: «¿O es tu ojo malo porque yo soy bueno?». El resentimiento moral nace de pretender someter la soberanía y gratuidad de Dios a nuestros mezquinos baremos sindicales de mérito humano.

  2. El Inmanentismo Angustiado frente a la Muerte: El hombre contemporáneo huye del pensamiento de la finitud terrena mediante entretenimientos vacíos o proyectos transhumanistas. Al carecer de una esperanza escatológica viva, la muerte se experimenta como aniquilación y absurdo. Frente a esto, la voz de San Pablo resuena con una libertad sobrehumana: «Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir». Solo quien tiene su centro de gravedad en la comunión con Cristo es libre frente a la vida y frente a la muerte.


Frente a la mezquindad calculadora del mundo, la liturgia de hoy nos eleva al misterio inefable de Dios: «Mis planes no son vuestros planes...». El Reino no es una empresa de asalariados competidores, sino la Viña de la Gracia donde el salario de la salvación se entrega por pura bondad divina a quien acude con corazón humilde, incluso en la hora undécima.

2. Contexto Bíblico, Exégesis Teológica y Continuidad Magisterial

A. Primera Lectura: Isaías 55, 6-9 – La Trascendencia Soberana y la Riqueza del Perdón Divino

  • Exégesis Bíblica (Sagrada Biblia CEE):

    • El oráculo de la consolación del Deuteroisaías: El profeta invita al pueblo desterrado a una conversión inmediata: «Buscad al Señor mientras se deja encontrar (Diršû YHWH bə-himmāṣə’ô), invocadlo mientras está cerca». El retorno exige una ruptura existencial: abandonar los caminos perversos y los pensamientos de iniquidad.

    • La infinita desproporción divina: «Mis planes no son vuestros planes, vuestros caminos no son mis caminos (Kî lō’ maḥšəḇôṯay maḥšəḇôṯêḵem, wə-lō’ ḏarḵêḵem dərāḵāy)». La distancia entre el cielo y la tierra grafica la distancia ontológica e insalvable entre la lógica estrecha del hombre y la sabiduría de Dios, que es «rico en perdón» (yarbeh lisloach).

  • Continuidad Patrística y Magisterial:

    • San Agustín (Sermón 23, 4): Dios no piensa según los cálculos humanos; donde el hombre impone venganza y balanza estricta, Dios derrama misericordia y reconciliación gratuita.

    • Catecismo de la Iglesia Católica:

      • CEC n. 218: «Dios es la Verdad misma, sus palabras no pueden engañar. Por eso se puede uno entregar con toda confianza a la verdad y a la fidelidad de su palabra en todas las cosas... Dios es también "rico en perdón" (Is 55, 7)».

B. Salmo Responsorial: Salmo 144 (145) – La Cercanía del Dios Clemente y Justo

  • Exégesis Bíblica (Sagrada Biblia CEE):

    • Himno acróstico de alabanza a la realeza divina: El salmista contempla la incalculable grandeza de Dios unida a su infinita ternura: «El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad... cariñoso con todas sus criaturas».

    • La promesa de la cercanía salvífica: «Cerca está el Señor de los que lo invocan, de los que lo invocan sinceramente (Qārôḇ YHWH lə-ḵāl qōrə’āyw, lə-ḵōl ’ăšer yiqrā’uhû ḇe-’ĕmeṯ)». La verdad (emeth) de la invocación no es palabrería, sino la súplica del que se reconoce indigente de su gracia.

C. Segunda Lectura: Filipenses 1, 20c-24. 27a – La Existencia Cristocéntrica y la Victoria sobre la Muerte

  • Exégesis Bíblica (Sagrada Biblia CEE):

    • El dilema apostólico en prisión: San Pablo, encadenado, no teme por su destino personal. Su único anhelo es que Cristo sea magnificado en su cuerpo mortal, sea por vida o por muerte.

    • La confesión cumbre del cristocentrismo paulino: «Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir (Emoì gàr tò zên Christòs kaì tò apothaneîn kérdos)». La muerte no es pérdida ontológica, sino la rotura de las amarras (analysai) para estar definitivamente con el Señor.

    • El sacrificio pastoral por la grey: Aunque partir es con mucho lo mejor, Pablo prefiere permanecer en la carne para el crecimiento y gozo en la fe de los filipenses, exhortándolos a que su conducta civil y eclesial (politeuesthe) sea digna del Evangelio.

  • Continuidad Patrística y Magisterial:

    • San Ignacio de Antioquía (Carta a los Romanos, 4-6): «Bello es para mí morir en Cristo Jesús antes que reinar sobre los confines de la tierra. A Él busco, que murió por nosotros; a Él quiero, que resucitó por nosotros».

    • Catecismo de la Iglesia Católica:

      • CEC n. 1010: «Gracias a Cristo, la muerte cristiana tiene un sentido positivo. "Para mí, la vida es Cristo y una ganancia el morir" (Flp 1, 21). "Es cierta esta afirmación: si hemos muerto con él, también viviremos con él" (2 Tm 2, 11). La novedad esencial de la muerte cristiana está ahí: por el Bautismo, el cristiano está ya sacramentalmente "muerto con Cristo", para vivir una vida nueva; y si morimos en la gracia de Cristo, la muerte física consuma este "morir con Cristo" y perfecciona así nuestra incorporación a Él en su acto redentor».

      • CEC n. 1011: «En la muerte, Dios llama al hombre hacia Sí. Por eso, el cristiano puede experimentar hacia la muerte un deseo semejante al de San Pablo: "Deseo partir y estar con Cristo" (Flp 1, 23); y puede transformar su propia muerte en un acto de obediencia y de amor hacia el Padre, a ejemplo de Cristo (cf. Lc 23, 46)».

D. Evangelio: San Mateo 20, 1-16 – La Parábola de los Viñadores y la Gratuidad Soberana del Reino

  • Exégesis Bíblica (Sagrada Biblia CEE):

    • El dueño de la casa y de la viña: Dios es el oikodespotes que sale incansablemente en cinco momentos del día (aurora, hora tercia, sexta, nona y undécima - las cinco de la tarde) en busca de los desocupados de la plaza para insertarlos en su Viña.

    • El salario acordado y la sorpresa de la gratuidad: A los primeros les promete la justicia estricta de un denario (moneda del sustento diario vital); a los últimos los envía sin contrato previo, fiados a su bondad. Al anochecer, el pago comienza por los últimos, recibiendo todos un denario.

    • La rebelión del legalismo y el ojo envidioso: Los primeros protestan acusando al amo de equipararlos con los que trabajaron una sola hora. La respuesta del Señor desenmascara la raíz diabólica del rencor: «Amigo, no te hago injusticia... ¿O es tu ojo malo porque yo soy bueno? (ē ho ophthalmos sou poneros estin hoti ego agathos eimi;)».

  • Continuidad Patrística y Magisterial:

    • San Juan Crisóstomo (Homilías sobre San Mateo, 64): El denario es el Reino de los Cielos, donde todos los salvados gozan de la misma plenitud de la visión beatífica, aunque hayan entrado en diversas horas de la historia.

    • San Gregorio Magno (Homilías sobre los Evangelios, 19): Las diferentes horas representan las etapas de la vida del hombre: la niñez, la juventud, la madurez y la vejez decrépita; a nadie se le niega la entrada a la viña mientras haya un hálito de respiración en este mundo.

    • Benedicto XVI (Ángelus del 18 de septiembre de 2011): «El pensamiento de Dios no es el nuestro: el Señor no mira el reloj, sino el corazón; su justicia está transfigurada por la caridad».

    • Catecismo de la Iglesia Católica:

      • CEC n. 543: «Todos los hombres están llamados a entrar en el Reino. Anunciado en primer lugar a los hijos de Israel (cf. Mt 10, 5-7), este reino mesiánico está destinado a acoger a los hombres de todas las naciones (cf. Mt 8, 11; 28, 19)...».

      • CEC n. 2008: «El mérito del hombre ante Dios en la vida cristiana proviene de que Dios ha dispuesto libremente asociar al hombre a la obra de su gracia...».

      • CEC n. 2539: «La envidia es un pecado capital. Manifiesta la tristeza experimentada ante el bien del prójimo y el deseo desordenado de poseerlo...».

3. El Bálsamo Pastoral (Aplicación de Vida / Desafío Emaús)

A. El GPS de la Gracia: Desarmar la Contabilidad del Orgullo con Cristo Médico

  • Dejar de Exigir y Aprender a Agradecer: Si te descubres quejándote ante Dios porque a otros parece irles "mejor" a pesar de no esforzarse tanto como tú en la parroquia o en la vida moral, arrepiéntete de la mirada de los primeros jornaleros. Dios no te debe nada; todo lo que eres y tienes es gracia inmerecida.

  • Confianza para la Hora Undécima: Si sientes que has malgastado gran parte de tu vida en la plaza de la pereza, la tibieza o el pecado, escucha al Señor que te dice hoy con ternura infinita: «Ve tú también a mi viña». Nunca es tarde para la conversión; la misericordia de Dios no tiene fecha de caducidad mientras peregrinamos en este mundo.

B. Retorno a los Sacramentos: El Denario Celestial

  • El Sacramento de la Reconciliación: En la Confesión rompemos con el "ojo malo" de la envidia, el juicio amargo y la vanagloria espiritual. Acudimos con las manos vacías como los obreros de la tarde para recibir gratuitamente el perdón que nos reintegra a la viña.

  • La Sagrada Eucaristía: En la Santa Misa, Cristo es el verdadero Denario de salvación que se nos entrega por igual a santos y a pecadores arrepentidos, transformando nuestro corazón egoísta en una fuente de alabanza y generosidad.

C. Desafío Emaús – Despertar del Gigante Laical (Triple Munus Bautismal)

  1. Munus Profético (Desterrar la Envidia y Bendecir el Éxito del Hermano):

  • Acción Concreta: Identifica hoy a una persona cercana a la que hayas mirado con celos, comparación o desdén por sus éxitos o bendiciones; reza sinceramente por ella ante Dios y felicítala de corazón o habla bien de ella ante los demás, venciendo la maledicencia con la caridad.

  1. Munus Sacerdotal (Alabanza Confesante de la Gratuidad Divina):

  • Acción Concreta: Dedica hoy 15 minutos en el templo o en tu hogar a la oración de agradecimiento puro, rezando el Salmo 144: «El Señor es clemente y misericordioso, bueno con todos». Renuncia formalmente a exigirle méritos a Dios y dale gracias por haberte llamado a su viña.

  1. Munus Regio (Acogida al Marginado de la Plaza):

  • Acción Concreta: Sal al encuentro de alguien en tu entorno familiar o laboral que se sienta excluido, rezagado, desanimado o "de la hora undécima", brindándole tu tiempo de calidad, una palabra de aliento y haciéndole sentir que en la Iglesia y en el corazón de Dios hay un lugar indispensable para él.


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